Con estreñimiento, tus heces quedan atrapadas en el colon durante más tiempo de la cuenta.
Todo lo tóxico en esas heces está en contacto con tu mucosa intestinal durante mucho más tiempo del que debería.
Y las heces obviamente contienen carcinógenos naturales (sustancias que pueden causar cáncer), de los propios desechos de la digestión vaya...
Entonces, si todo funciona bien, la exposición a estas sustancias es breve - hoy comes, mañana evacuas.
Con estreñimiento, el contacto con estas toxinas se alarga en el tiempo.
Tu mucosa está expuesta constantemente a ellas. Se deteriora. Se vuelve vulnerable.
Y las células comienzan a mutar.
Resultado: Riesgo de cáncer colorrectal aumenta 1.10-1.59 veces (10-59% más riesgo de aparición de cáncer).
También aumenta el riesgo de pólipos colorrectales (lesiones precancerosas).
Así como el de hemorroides, causadas por el esfuerzo repetido para intentar evacuar.
Fisuras anales también, incluso prolapsos rectales e impactación fecal.
El Impacto Psicológico De Esto
Muchos profesionales de la salud no le dan la debida importancia que tiene este asunto.
Porque muchas personas desarrollan miedo genuino a ir al baño.
Porque se anticipan y saben que va a doler. O que lo van a pasar mal hasta que evacuan.
Empiezan a retener heces voluntariamente para evitar el dolor.
Y retener empeora el estreñimiento.
Entran en este ciclo que se perpetúa en el tiempo.
De hecho, algunas personas van al baño solo 1-2 veces a la semana porque el dolor es insoportable.
Y obviamente no debería ser así.
Porque ir al baño debería ser una función corporal normal.
La buena noticia es que cuando restauras tu intestino y solucionas el estreñimiento:
✅ La mucosa intestinal se recupera (el daño oxidativo se detiene)
✅ El riesgo de cáncer baja (ya no expones tu mucosa a carcinógenos constantemente)
✅ El riesgo de pólipos baja
✅ Las hemorroides desaparecen o se reducen significativamente
✅ Las fisuras se curan (sin dolor crónico)
✅ Y recuperas la capacidad de ir al baño sin miedo